El objetivo: Hay que ir más allá del bombo publicitario para analizar cómo Europa y sus empresas pueden asumir el liderazgo en esta nueva era.
Aceleración científica e inversiones colosales: un punto de inflexión histórico
Para comprender la IA en la actualidad, es necesario, en primer lugar, hacerse una idea de la magnitud de la aceleración tecnológica que se está produciendo:
“Solo para aprovechar al máximo el estado actual de la investigación científica en IA, ya nos llevaría 100 años.”
Vicente Luciani, cofundador y presidente ejecutivo de Artefact
Esta base tecnológica, ya de por sí enorme, se ve impulsada por una carrera de inversiones liderada por Las grandes empresas tecnológicas. La inversión global en capital destinada a los centros data ha alcanzado $725 mil millones, y solo en 2026, el gasto conjunto en inteligencia artificial de Amazon, Google, Meta y Microsoft superará los $600 mil millones de marcos.
Esta concentración de capital está acelerando radicalmente la investigación. La IA ya no espera a la ciencia del mañana, sino que la está creando hoy mismo. En el ámbito de las matemáticas, la IA ha contribuido recientemente a resolver El ’problema de las distancias distintas“ de Erdős,” que postula que cualquier conjunto de puntos en un plano presenta un número casi lineal de distancias distintas. En el ámbito sanitario, esta capacidad cognitiva se traduce en beneficios inmediatos: en las evaluaciones de «Target Safety» (evaluación temprana de los efectos secundarios de los medicamentos), el tiempo necesario para identificar y evaluar los objetivos terapéuticos se redujo drásticamente de dos horas a tan solo 10 minutos, lo que potencia la memoria y la productividad de los investigadores.
Capacidad de cálculo: cómo abordar la brecha computacional en Europa
En el ámbito internacional, el dominio de Estados Unidos y China es abrumador. Europa se queda rezagada en una proporción de 100 a 1 en cuanto a inversiones en potencia de cálculo, mientras que los operadores europeos gastaron tan solo $10 mil millones, frente a los $700 mil millones del lado estadounidense.
Esta asimetría se refleja directamente en el dinamismo empresarial y en el desarrollo de las infraestructuras:
- Constitución de una empresa: Estados Unidos ocupa con diferencia el primer puesto, con 1.953 nuevas empresas emergentes dedicadas a la inteligencia artificial que han recibido financiación, muy por delante del Reino Unido (172), China (161), Alemania (92) y Francia (84).
- Centros Data: En Estados Unidos hay más de 5.500 centros data en funcionamiento, lo que supone más de diez veces la cifra de cualquier otro país del mundo.
Sin embargo, no todo está perdido para Europa, siempre y cuando reoriente su estrategia de soberanía hacia medidas pragmáticas:
- Prioridad a la adopción: Siguiendo el ejemplo de China, Europa debe centrarse en la implantación operativa de la inteligencia artificial, en lugar de destinar recursos a la carrera por la investigación fundamental.
- Movilización de los ahorros: Los ahorros estadounidenses ascienden a 100 billones de euros (incluidos 40 billones de euros en fondos de pensiones que financian el sector tecnológico), mientras que la Unión Europea cuenta con 36 billones de euros en ahorros, pero solo 6 billones de euros en fondos de pensiones destinados al sector tecnológico. Es absolutamente urgente reorientar este capital hacia la innovación.
- Soberanía en materia de infraestructuras y preferencia europea: Europa debe garantizar la existencia de sus propios centros data (a través de iniciativas como SoftBank, Choose France o AION) y establecer un marco similar al de la Ley de Desarrollo de la Nube y la Inteligencia Artificial de Estados Unidos.
- El ecosistema europeo como acelerador: Las empresas europeas deben asumir compromisos concretos a través de iniciativas como “Elijo la French Tech“. Esto implica destinar de forma sistemática 10% de sus presupuestos de TI esenciales a soluciones de IA europeas o de código abierto, al tiempo que se exige data de reversibilidad y portabilidad para evitar la dependencia de un único proveedor.
Redistribución del valor: cómo crear “ventajas competitivas” en la era de la IA
La IA impulsa una dinámica acelerada de destrucción creativa, que favorece el auge de empresas más pequeñas y ágiles. En esta rápida reconfiguración, el valor económico se distribuye según una “lógica de mancuernas”: el valor se concentra en gran medida en las fases iniciales (infraestructura, estandarización de grandes modelos) y finales (aplicaciones empresariales específicas), lo que somete a una enorme presión a la parte intermedia de la cadena de valor.
Ante este riesgo, ilustrado por el 1 billón de euros con inversiones en todo el mundo En los mercados de data (que representan aproximadamente el 1% del PIB mundial), donde no existe un rendimiento de la inversión evidente e inmediato, las empresas deben crear barreras de entrada duraderas («fosos»):
- La convergencia entre la tecnología y los servicios: A medida que el coste de la tecnología en sí misma se desploma, el valor del servicio y de la integración humana va en aumento.
- Internalización estratégica: En Artefact, esta búsqueda de valor se traduce en la internalización de funciones clave (como los recursos humanos y la gestión del talento). Las verdaderas ventajas competitivas residen ahora en la excelencia en los flujos de trabajo, el dominio de la normativa y el aprovechamiento de la tecnología propia data.
- Puntos fuertes de Europa: Europa cuenta con importantes bazas que puede aprovechar en el ámbito de la robótica, así como en el de la inteligencia artificial vertical y aplicada. Debe centrar sus inversiones en los campos de batalla del futuro, empezando por la inteligencia artificial aplicada a la defensa, una cuestión crucial en el actual contexto geopolítico en territorio europeo.
La ecuación social: el empleo y la transición ecológica
La transición hacia la inteligencia artificial pone de relieve cuestiones fundamentales en materia de ética y responsabilidad, a las que Vincent Luciani ofreció respuestas pragmáticas y basadas en hechos.
La realidad del empleo
Contrariamente a los temores de una pérdida masiva de puestos de trabajo, el informe actual data muestra el efecto contrario: las empresas que están incorporando la IA de forma más agresiva son también las que más contratan. La IA no está sustituyendo a las personas, sino que las potencia, lo que permite a los empleados centrarse en tareas de mayor valor añadido.
La huella medioambiental: la ventaja ecológica de Europa
La inteligencia artificial suele ser objeto de críticas por su consumo energético. Sin embargo, Europa cuenta con importantes ventajas medioambientales frente a Estados Unidos (que alberga 35% de los data centros del mundo):
- Una ubicación geográfica favorable: El clima más fresco de Europa reduce de forma natural la energía necesaria para refrigerar las infraestructuras.
- Zero Water: En Europa, Las centrales data no utilizan agua para la refrigeración, a diferencia de lo que es habitual en EE. UU.
- Energía con bajas emisiones de carbonoy: Europa depende de un mix energético en gran medida descarbonizado para el funcionamiento de sus infraestructuras.
Además, la IA está demostrando ser un potente catalizador de la transición ecológica cuando se aplica en los sectores industriales. El ejemplo de Veolia resulta especialmente revelador: al utilizar la IA para optimizar los sistemas de aireación empleados en la depuración de aguas residuales, el grupo redujo su consumo eléctrico y sus emisiones de CO₂ en 10%. En comparación, la electricidad consumida directamente por la IA en este proyecto representó menos del 1% del ahorro energético bruto generado. El impacto ecológico neto de la IA en este caso es abrumadoramente positivo.
El futuro de Europa en la era de la inteligencia artificial no depende de su capacidad para imitar a los gigantes estadounidenses o chinos en cuanto a potencia de cálculo bruta. La soberanía y el éxito económico de Europa dependerán de nuestra capacidad para movilizar nuestro capital, dar prioridad a los productos europeos en nuestras adquisiciones de tecnologías de la información e implementar la IA de forma vertical y ecoeficiente en el núcleo de nuestras industrias clave.
Inversión en IA para inversores particulares a cargo de Banque Wormser Frères – 1 de julio de 2026 (vídeo en francés)

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