Artículo escrito por Vincent Luciani, director general y cofundador de Artefact
Mientras comienza la Cumbre de Acción sobre la IA, Europa se enfrenta a un importante reto económico: su creciente retraso con respecto a Estados Unidos.
Entre 2010 y 2023, la economía estadounidense creció 34%, frente a sólo 18% para la eurozona. Las perspectivas para 2025 son preocupantes, con un crecimiento previsto de sólo 1% para Europa, muy por detrás de los 2,7% previstos en Estados Unidos.
China también está ampliando su ventaja tecnológica sobre Europa, como demuestran las recientes promesas de DeepSeek. Frente a estas lagunas, la artificial intelligence (IA) generativa y agentiva podría convertirse en una palanca estratégica para impulsar nuestra competitividad y transformar nuestras empresas. Sin embargo, en lugar de aspirar a desarrollar nuestras propias tecnologías de IA, una “tercera vía” consistiría en hacer de la IA una realidad para nuestras empresas medianas y PYME.
Una palanca de productividad
La IA promete ganancias espectaculares y podría generar entre 0,5% y 1,5% adicionales de crecimiento anual del PIB en una década. Un estudio de Odoxa y Artefact revela que la IA podría aumentar la productividad entre 10% y 15% en todos los sectores, desde los servicios hasta la industria. Más allá de las cifras, el reto es estructural: la economía europea depende en gran medida de las medianas empresas y las PYME.
La IA promete ganancias espectaculares y podría generar entre 0,5% y 1,5% adicionales de crecimiento anual del PIB en una década. Un estudio de Odoxa y Artefact revela que la IA podría aumentar la productividad entre 10% y 15% en todos los sectores, desde los servicios hasta la industria. Más allá de las cifras, el reto es estructural: la economía europea depende en gran medida de las medianas empresas y las PYME.
Sin embargo, la adopción de la IA sigue siendo un reto para estas empresas, a pesar de que desempeñan un papel clave en el panorama económico. Las PYME representan 99% de todas las empresas, emplean a 100 millones de personas y generan 60% del valor añadido total. En Estados Unidos, las PYME sólo aportan 46% del PIB. El auge de la IA generativa y de los agentes inteligentes supone, por tanto, un cambio de juego para las PYME. Mediante el despliegue masivo de tecnologías de IA, las medianas empresas y las pymes pueden reinventar sus procesos internos, acelerar los ciclos de innovación, reducir costes y competir a escala mundial.
Una brecha preocupante
Estas nuevas tecnologías son ahora más accesibles, lo que permite a las empresas adoptar rápidamente soluciones que multiplican su eficacia. Con los agentes de IA, una empresa con 10 empleados puede realizar el trabajo de un equipo de 100 o incluso de 1.000. Desde la investigación y la innovación hasta la gestión de las operaciones, los beneficios son inmensos. A pesar de estas oportunidades, Europa se enfrenta a un retraso preocupante. Según Bpifrance, sólo entre 30% y 40% de las empresas francesas utilizan o desarrollan soluciones de IA, frente a las 59% de Estados Unidos. Esta brecha, que se ampliará con el proyecto Stargate, refleja una falta de concienciación, inversión y apoyo a las empresas europeas.
Una oportunidad histórica
Hasta ahora, los esfuerzos europeos se han centrado principalmente en la oferta: construcción de centros data, refuerzo de las capacidades informáticas e inversión en infraestructuras. Estas iniciativas son necesarias pero insuficientes. Ahora es esencial desencadenar un verdadero aumento de la demanda e invertir masivamente en la adopción de tecnologías de IA por parte de las PYME y las empresas medianas. Esto significa proporcionar un apoyo concreto, como reducir las barreras financieras a la adopción de la IA, ofrecer programas de formación a medida para los líderes empresariales y los empleados, y facilitar el despliegue.
El tiempo se acaba: Estados Unidos sigue acelerando y otras economías, como China, están realizando inversiones masivas. Europa cuenta con un activo único: su vasta red de PYME y ETI, que puede convertirse en el motor de su crecimiento económico. La IA generativa y agéntica presenta una oportunidad histórica para que Europa acorte distancias, emerja como líder tecnológico y reclame su posición en el escenario económico mundial. Pasemos a la acción para transformar nuestras empresas en líderes mundiales de la innovación a través del artificial intelligence.
Por Vincent Luciani

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