A medida que aumenta el interés por las soluciones de IA y su integración, existe una necesidad acuciante de que las empresas se embarquen en iniciativas que garanticen una gobernanza adecuada del diseño y el uso de la IA.

Una gobernanza inadecuada de la IA pone a las organizaciones en riesgo de incumplir los requisitos normativos, comprometer su proceso de toma de decisiones y no satisfacer las expectativas de los clientes.

Por ejemplo, la falta de comprensión de la legislación que regula la IA puede dar lugar a infracciones involuntarias que pueden acarrear importantes multas para las empresas. Además, una mala gestión de la data compromete su calidad, lo que afecta negativamente a los resultados de los modelos de IA y, en consecuencia, a la toma de decisiones y a la eficacia operativa, causando en última instancia pérdidas financieras.

Por último, utilizar la IA en situaciones sin fuertes consideraciones éticas puede dañar la credibilidad de una empresa y crear una brecha de confianza con los clientes, como el uso de algoritmos que discriminan involuntariamente en función del data demográfico. Las empresas deben abordar estos retos de gobernanza para garantizar el uso responsable y ético de la IA, salvaguardando así sus operaciones y manteniendo la confianza de las partes interesadas.

“La Ley de IA esboza normas para la calidad, la transparencia, la supervisión humana y la responsabilidad de la IA de data. En Artefact, aconsejamos a los clientes que sigan siete imperativos para diseñar soluciones de IA conformes”.”
Nawras Akroush, Data Consultor de estrategia en Artefact NL

Legislación emergente sobre IA: La regulación del uso y la adopción de la IA para las empresas

Uno de los aspectos más desafiantes de la gobernanza de la IA es la capacidad de las empresas para cumplir las normativas que regulan su uso e implementación. La más notable de estas normativas es la Ley de AI de la UE propuesto por la Comisión Europea en 2021. Este acto pretende establecer requisitos y obligaciones claros para los desarrolladores, implantadores y usuarios de la IA al tiempo que se alivian las cargas administrativas y financieras, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (PYME). Aunque está pendiente de adopción formal por parte de los legisladores de la UE, se ha alcanzado un acuerdo provisional que señala su esperada conversión en ley. Los expertos esperan su adopción completa para mediados de 2024, y su entrada en vigor está prevista para principios de 2026.

La Ley de IA establece normas de calidad data, transparencia, supervisión humana y responsabilidad de los sistemas de IA. También establece un marco para clasificar el riesgo de los sistemas de IA en función de su impacto potencial sobre la salud, la seguridad y los derechos humanos fundamentales. La ley define cuatro categorías de riesgo para las soluciones de IA:

  • Riesgo inaceptable: Se trata de soluciones de IA que suponen una clara amenaza para la seguridad, los medios de subsistencia y los derechos de las personas, lo que da lugar a una prohibición total de su uso.

  • Alto riesgo: Esta categoría abarca las soluciones de IA de alto riesgo desplegadas en ámbitos críticos como las infraestructuras, la educación o la formación, la gestión del control de fronteras, etc. Estas soluciones estarán sujetas a estrictas obligaciones antes de su despliegue.

  • Riesgo limitado: Esta categoría incluye los sistemas de IA que tienen obligaciones específicas de transparencia, pero que no suponen un riesgo elevado para sus usuarios. Por ejemplo, al interactuar con sistemas de IA como los chatbots, los usuarios deben ser conscientes de que se están relacionando con una máquina para que puedan tomar decisiones informadas sobre si continuar o desentenderse. Éstas se permitirán cuando se cumpla la ley.

  • Riesgo mínimo: Se refiere a los sistemas de IA con riesgos insignificantes, como los videojuegos con IA, que pueden utilizarse libremente.

Los imperativos de Artefact: Características de una solución de IA conforme

Basándonos en los requisitos de la Ley de IA de la UE y en nuestra experiencia en data y gobernanza y cumplimiento de la IA, aconsejamos a nuestros clientes que consideren siete imperativos no negociables en cualquier diseño o despliegue de soluciones de IA:

Desarrollar y desplegar eficazmente soluciones de IA en consonancia con estos imperativos de diseño y garantizar una gobernanza adecuada de la IA para evitar riesgos legales, de rendimiento y de reputación, muchas empresas tendrán que realizar importantes cambios organizativos. Entre ellas se incluyen:

  • Presentación de papeles y responsabilidades para la gobernanza de la IA;

  • Definir una gobernanza adecuada de la IA modelo operativo dentro de la estructura organizativa;

  • Esquema necesario políticas y procedimientos para la aplicación de la gobernanza de la IA;

  • Determinación del herramientas y tecnologías necesarios para apoyar la gobernanza de la IA;

  • Establecimiento de protocolos de seguimiento para el cumplimiento del sistema de IA.

Implantar el cambio en todos estos pilares organizativos puede ser un proceso difícil y lento, por lo que Artefact anima a las empresas a empezar a desarrollar e integrar marcos de gobernanza de la IA. Esto garantizará el cumplimiento de futuras normativas y ayudará a satisfacer las expectativas de los clientes.

Necesidad urgente: La importancia de adoptar proactivamente soluciones de IA que cumplan las normas

En el dinámico mundo de la tecnología de IA, los líderes empresariales deben adoptar una postura proactiva para posicionar a sus organizaciones como líderes en adopción responsable de la IA. Esto les permitirá fomentar la innovación al tiempo que mantienen las obligaciones éticas y el cumplimiento de la normativa. En esta era de rápido desarrollo tecnológico y evolución de la normativa, un enfoque estratégico y comprometido de la gobernanza de la IA será un elemento clave del éxito sostenible.

¿Quiere saber más sobre cómo navegar por esta cuestión? Esté atento a la segunda parte de esta serie, donde profundizaremos en un marco que las empresas pueden utilizar para establecer una gobernanza adecuada de la IA dentro de sus organizaciones.